La derivación de responsabilidad tributaria es uno de los mayores riesgos patrimoniales a los que se enfrentan los administradores de sociedades en España. Cuando una empresa no puede hacer frente a sus deudas con Hacienda o la Seguridad Social, la Administración puede dirigirse contra el patrimonio personal de sus administradores. En este artículo explicamos cómo funciona este mecanismo y qué estrategias de defensa existen.
¿Qué es la derivación de responsabilidad tributaria?
La derivación de responsabilidad tributaria es el procedimiento administrativo regulado en los artículos 41 a 43 de la Ley General Tributaria (LGT) mediante el cual la Agencia Tributaria traslada la obligación de pago de una deuda tributaria de una sociedad a un tercero, generalmente sus administradores.
Tipos de responsabilidad: solidaria y subsidiaria
La LGT distingue dos tipos de responsabilidad:
- Responsabilidad solidaria (art. 42 LGT): la Administración puede dirigirse directamente contra el responsable sin necesidad de agotar el cobro frente a la sociedad deudora. Se aplica a quienes causen o colaboren activamente en infracciones tributarias.
- Responsabilidad subsidiaria (art. 43 LGT): solo puede hacerse efectiva cuando la sociedad deudora ha sido declarada fallida. Se aplica a los administradores de hecho o de derecho que no realizaron los actos necesarios para el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
Estrategias de defensa frente a la derivación
La derivación de responsabilidad no es inapelable. En DISTRESS ABOGADOS hemos defendido con éxito a numerosos administradores utilizando las siguientes líneas de defensa:
- Prescripción de la deuda: verificar si han transcurrido los plazos legales.
- Defectos formales: ausencia de audiencia previa, motivación insuficiente del acuerdo de derivación.
- Ausencia del presupuesto habilitante: acreditar que el administrador actuó con la diligencia debida.
- Impugnación de la deuda principal: si la deuda tributaria subyacente es improcedente.
Si has recibido una notificación de derivación de responsabilidad, el plazo para recurrir es de un mes. Contáctanos inmediatamente para proteger tu patrimonio.